Buenas tardes,

Este pasado fin de semana los amigos de Bonsai Haiku se reunieron una vez más como cada sábado. Esta semana, había sorpresa, pues hay dos integrantes nuevos que han pasado a formar parte de nuestro grupo.

En esta clase, Sebastián Fernández la ha dedicado a los injertos. No cualquier tipo de injerto, sino el más conocido por el mundo del bonsai y sobretodo el que mejor resultados da en cuanto a estética una vez pasados los años.

Cada alumno pudo realizar sus propios injertos, en plantones que Sebastián había preparado y que luego nos llevamos a casa para plantarlos en maceta y seguir su evolución.

Como novedad en esta clase, pudimos comprobar de primera mano, los arboles a raíz desnuda que ya está sacando Sebastián de su vivero como todos los años. Este año precios super económicos sin renunciar a la calidad a la que nos tiene mal acostumbrados. Paseando por el jardin, bajo la lluvia intensa, pude ver algún pre bonsai que quizás pase a engrosar mi colección, pero primero era lo primero….y la clase esperaba.

Bien el tipo de injerto se denomina injerto de “estaquilla”, y consiste en meter un trozo de rama de un diaámetro ligeramente inferior al pie donde vamos a injertar , cortándolo de una determinada manera.

– Es importante saber elegir el pie donde vamos a injertar la estaquilla, ya que tienen que ser DE VIGOR SIMILAR, de lo contrario, se nos deformará en pocos años al crecer una zona mucho más que otra.

– Si el pie tiene mayor vigor que la pua a injertar, entonces deberemos de injertar la pua muy cerca de las raíces.

El objetivo del injerto no es ni mas ni menos que el de modificar alguna de las características del arbol, ya sea para darle mayor ramificación en un futuro, o para cambiarle el tipo de hoja o acícula o simplemente para hacerlo resistente a un determinado tipo de plagas.

– Es obvio que hay que buscar siempre la compatiblidad, es decir no podemos injertar pino en un caduco, ya que no es mismo ADN ni tampoo de la misma especie. Para ello hay disponibles en internet , unas tablas con las compatibilidades de cada especie.

– La planta madre de donde saquemos las puas debe ser vigorosa y sana, y evidentemente, carecer de enfermedades u hongos.

La época ideal para los caducos va desde reyes hasta la primera quincena de febrero.

Tras el injerto, hay que tener especial cuidado con la luz solar directa. Aunque es necesario que el plantón injertado reciba suficiente LUZ para estimular sus yemas.

– El injerto no lo tocaremos HASTA EL AÑO SIGUIENTE, momento en el cual podremos con sumo cuidado, quitar el  nudo y poco a poco desliar el plástico que lo recubre. En el caso de los pinos, hay que ir rompiendo la bolsa muy poco a poco, hasta que quede completamente descubierta.

Vamos a ver el proceso paso a paso en fotos , para que os quede más claro a todos:

En primer lugar, dos años antes , hemos plantado semillas de una variedad que nos sirva como pie, para luego injertar. Trasncurrido un año, hemos repicado los plantones, cortando la raíz pivotante y replantando de nuevo en maceta. Al segundo año (en algunas especies 3 o 4 años son necesarios), lo sacamos en invierno a raíz desnuda tal como se puede ver en la primera imagen:

Plantones y sus puas correspondientes

Plantones y sus puas correspondientes

Es importante limpiar bien la tierra y preparar las púas con antelación, pero no con demasiada antelación. Deben estar frescas de cara al injerto.

Aprovechamos el momento, para sanear alguna raíz que sea demasiado gruesa y pueda molestar en un futuro y procedemos a realizar el corte con una cuchilla de injertos. Si es posible muy afilada y limpia de oxido y grasa. La podemos afilar justo antes de empezar, así el corte será perfecto. Hay que mimar hasta el más mínimo detalle para que los injertos queden perfectos.

Limpieza de raíces largas y poco radiales.

Limpieza de raíces largas y poco radiales.

Sujetamos el plantón con la mano izquierda, el cuchillo con la derecha…

Calma....

Calma….

Y practicamos el corte de forma oblícua (a 45º respecto el tronco), y hasta más o menos la mitad del diametro del plantón. Tranquilos que no se mueren!!! Por cierto, si no tenéis “delicadeza”, la navaja sesgará de golpe el plantón y os quedaréis con un palmo de narices, así que ir con sumo cuidado  poco a poco.

Poca presión y mucho control

Poca presión y mucho control

Un poquio más...

Un poquio más…

Al llegar al medio paramos.

Al llegar al medio paramos.

Así es como tiene que quedar el corte:

Oblícuo y hasta la mitad del tronco.

Oblícuo y hasta la mitad del tronco.

Bien , lo más fácil ya está hecho, ahora preparamos la pua para ser injertada. Esta operación hay que hacerla rápido, ya que la sabia que sale del tronco que hemos cortado se seca rápidamente.

Os pongo la secuencia de 4 fotos para que veáis que hay que dejar un lateral más largo que el otro.

Una vez cortada la púa, llega el momento de la verdad. Cogemos con la izquierda el plantón, abrimos levemente el corte con los dedos y con cuidado insertamos la púa dentro del corte, procurando que por lo menos uno de sus lados quede alineado con el cambium que tiene el pie.

Abrimos el pie, y le metemos la pua.

Debemos comprobar que no queda aire entre la pua y el plantón

Ultimos retoques

 

Así es como tiene que quedar.

Ahora nos queda , proteger la zona con cinta de injertos, aplicar el nudo y un poco de resina para evitar que entre la humedad y el agua dentro del injerto, lo cual arruinaría por completo la operación.

Cinta de injertar

Debe quedar bien fuerte.

No os preocupéis por sujetarlo demasiado fuerte. La cinta de injerto se partirá si lo hacéis en exceso. De esta forma no podréis nunca extrangular el plantón.

Una vez enrollada la cinta de injerto, hacemos un nudo y cortamos el sobrante.

Injerto terminado. Como nos decía Sebastián, los 1000 primeros injertos cuestan un poco, pero luego los haces con las luces apagadas.

Como curiosidad, podemos injertar doble, es decir, así duplicamos la posibilidad de éxito. Es bien sencillo , solo hay que practicar dos veces la misma operación pero insertando las puas por distinto lado.

Una pua por cada lateral. Doble porcentage de éxito.

 Por último una foto de grupo de los asistentes a esta clase. Desde aquí animo a todos los que puedan desplazarse a venir a las clases o sino es posible, como mínimo a realizar algún taller algún sábado porque a parte de reir, pasarlo muy bien y estar entre amigos, se aprende muchísimo al lado de Sebastián Fernández. Este día tocaron injertos, pero a lo largo del curso se aprenden todo tipo de técnicas. Y como siempre, por mucho que yo os lo explique por aquí, siempre hay un comentario, una frase, un guiño o un “no se que!!” que hace que todo cobre sentido y comprendas el porque de muchas cosas en este fantástico mundo del bonsai.

Algunos de los integrantes de la clase de este sábado.El resto…. babeando con la raíz desnuda…. a plena lluvia…

Una vez más, deciros que si queréis compartir este artículo, no tenéis más que guardarlo en PDF con la herramienta que en la parte de abajo tenéis en cada post y ponerlo donde creáis que pueda ser de utilidad para quién quiera. Solo os pido que citéis la fuente, y en este caso la escuela de Bonsai Haiku en Cabrils.

Saludos.

Admin

 

 

 

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